
Russell Ackoff siempre tuvo algo que decirnos sobre los temas de actualidad. Su estilo particular para dirigirse a sus alumnos y el pensamiento sistémico le permitieron ver el mundo desde otro ángulo y plasmar todo ello en los libros que publicó a lo largo de su vida académica. Hoy ya no está más entre nosotros, pero sin embargo nos ha dejado mucho por leer y por aprender. En un post anterior, presentamos su pensamiento sobre el sistema educativo tomando como base un audio de una conferencia que él diera a un grupo de estudiantes; en esta ocasión a manera de un pequeño homenaje a este gran pensador sistémico, presentamos un resumen de lo que Ackoff escribió acerca de cómo está cambiando el mundo visto desde una perspectiva sistémica.
Russell Ackoff nos habla sobre el cambio en el mundo y cómo según su punto de vista, estamos dejando una era que él llama “Machine Age” y estamos entrando, cada vez más rápido, a una nueva era llamada “Systems Age”. Para entender de qué trata este tema primero nos describe qué es el cambio y por qué es tan importante entenderlo sistémicamente.
Según Ackoff el cambio por sí mismo está cambiando constantemente y lo podemos ver claramente en la velocidad con la cual podemos viajar ahora de un lado a otro, comunicarnos, producir y consumir. El cambio siempre ha estado acelerando y esto no representa ninguna novedad para nosotros. Sin embargo, existen ciertos aspectos que hacen que este cambio que estamos experimentando sea único.
Primero, a pesar que los cambios sociales y tecnológicos han estado acelerando casi continuamente, hasta ahora esto ha sido lo suficientemente lento cómo para permitirnos adaptarnos, ya sea haciendo pequeños ajustes o acumulando la necesidad de hacerlo y pasando esta necesidad a las próximas generaciones. En el pasado, dado que el cambio no presionaba a las personas, éste no recibía mucha atención. Sin embargo, ahora las empresas y los gobiernos necesitan cambiar para no quedar fuera del negocio y podemos ver muchos ejemplos de empresas que no pudieron adaptarse y tuvieron que dar un paso al costado.
Los seres humanos siempre buscamos estabilidad y por ello nos hacemos miembros de grupos que precisamente buscan eso: clubes, organizaciones, instituciones y sociedades. Nuestro objetivo principal es la “homeostasis”, pero el mundo en el cual este objetivo es perseguido es inestable y dinámico.
Debido a la creciente necesidad de estar interconectados e interdependientes de otros individuos, grupos, organizaciones, instituciones y sociedades, nuestro ambiente se ha vuelto más grande, más complejo y menos predecible, es decir más turbulento, por lo tanto el único equilibrio que podemos conseguir es de carácter dinámico.
La segunda característica de los cambios que experimentamos fue mencionada por Donald Schon, quien nos decía lo siguiente: A medida que el ritmo de los cambios aumenta, la complejidad de los problemas que enfrentamos también aumenta. Mientras más complejos son estos problemas, más tiempo requieren para ser resueltos. A medida que el ritmo de los cambios aumenta, más cambian los problemas que enfrentamos y menos tiempo tenemos para encontrar una solución. Por lo tanto, cuando se encuentren soluciones a los problemas, estos habrán cambiado tanto que las soluciones ya no tienen la vigencia deseada. Es decir, muchas de nuestras soluciones son para problemas que ya no existen en la forma en la cual fueron resueltos.
Para Ackoff, el cambio más importante se está dando en la forma en la cual vemos al mundo y nuestra concepción de su naturaleza. No podemos enfrentar el cambio a menos que entendamos su naturaleza. Esto quiere decir entenderla de manera general y no de manera particular. Aún estamos en un período de transición entre una era llamada “Machine Age” y una nueva era llamada “Systems Age”, entendiendo “era” como un período de la historia en donde las personas usan un método común para entender y ver el mundo que los rodea. Por lo tanto, decir que estamos experimentando un cambio de era significa asegurar que tanto nuestros métodos para tratar de entender el mundo como nuestra percepción actual del mundo están atravesando transformaciones fundamentales y profundas.
La Era de las máquinas (The Machine Age)
En esta Era se pensaba que el universo era una máquina creada por Dios para hacer su trabajo y que el hombre había sido creado a su imagen y semejanza. Por lo tanto, resultaba lógico pensar que el hombre crearía máquinas para hacer su trabajo, lo que se vio claramente reflejado en la “Revolución Industrial”.
Según Ackoff, esta Era se caracteriza por tener como método de estudio el “análisis” que consiste en tres pasos: (1) separar en partes el objeto de estudio, (2) tratar de entender el comportamiento de las partes tomadas separadamente, y (3) tratar de unir este entendimiento particular en uno más general que explique el todo.
Un aspecto importante de esta Era fue el “reduccionismo” en el cual se creía que todo podía reducirse a elementos indivisibles y a través del “análisis” lograr entender a estos elementos para posteriormente entender el todo. Como ejemplos de esta tendencia tenemos: los átomos vistos como elementos indivisibles y compuestos de dos propiedades: masa y energía; la célula para los biólogos; los fonemas para los lingüistas, entre otros.
Una vez que se habían identificado los elementos de una cosa y se tenía un entendimiento de cada una, era necesario encontrar una manera de relacionarlos y para ello se usaba la relación de causa-efecto. Se creía que para entender el mundo debía pensarse en cada cosa como el efecto de alguna causa y a esta doctrina se le llamó determinismo. También se creía que Dios era la causa primaria de todo y por ello se le otorgaba el título del creador. Además con la relación causa-efecto se dejaba fuera la libre voluntad y el azar, pues se creía que todo debía ser causado por algo. En esta Era se veía al mundo como una máquina y se pensaba que su comportamiento estaba determinado por su estructura interna y las leyes causales de la naturaleza.
La Era de los Sistemas (The Systems Age)
Una forma de cuestionar la forma actual de ver y entender el mundo es a través de cuestionamientos acerca de la realidad que el modelo actual no puede explicar. Ackoff llama a estos cuestionamientos “dilemas” e indica que a partir del 1850 hasta el 1950, aparecieron numerosos dilemas en muchas áreas del conocimiento. Los investigadores que enfrentaban un dilema en un campo específico se percataron con cierta preocupación que muchos dilemas que estaban siendo estudiados desde distintos campos tenían muchas similitudes. Esta preocupación se vio acentuada con eventos como la Segunda Guerra Mundial. Esta guerra hizo que los investigadores y científicos salgan de sus laboratorios y entren al mundo real para resolver importantes problemas en organizaciones complejas como el gobierno, las fuerzas militares, etc. Los científicos descubrieron que los problemas que enfrentaban no encajaban en una sola área de conocimiento, lo cual los llevó a tener que formar equipos interdisciplinarios. En los años 1930, la Investigación de Operaciones, una actividad interdisciplinaria, emergió del establecimiento militar británico para lidiar con la administración y control de sus operaciones complejas.
En los años 1950, se hizo evidente que la fuente de similitudes de numerosas disciplinas era su preocupación compartida por el comportamiento de los “sistemas”, es por esta razón que Ackoff llama a esta nueva Era la “Era de los Sistemas”.
Si en la Era anterior teníamos como método al análisis, en esta nueva Era tenemos como método a la “síntesis”, la cual también presenta tres pasos: (1) Identificar un todo contenedor (sistema) en donde el objeto de estudio es una parte, (2) explicar el comportamiento o propiedades del todo contenedor, y (3) explicar el comportamiento del objeto de estudio en términos de sus roles o funciones dentro del sistema que lo contiene.
El análisis se enfoca en la “estructura”, nos revela cómo las cosas trabajan. Síntesis se enfoca en la “función”, nos revela por qué las cosas operan como lo hacen. Por lo tanto, podemos afirmar que el análisis nos da “conocimiento” y la síntesis nos da “entendimiento”. Análisis nos permite “describir”, la síntesis nos permite “explicar”.
En esta nueva Era se plantea el “expansionismo” de manera similar al “reduccionismo” de la Era anterior y se plantea que el entendimiento completo del universo es un ideal que puede ser alcanzado progresivamente pero no obtenido de manera definitiva.
Con respecto a la Revolución Industrial, en esta nueva Era se han desarrollado máquinas pero que no persiguen el mismo objetivo que en la Era anterior, es decir no se busca usar energía para cambiar las propiedades de la materia, sino lo que se busca es la transmisión de símbolos o comunicación. Como ejemplo de esta manifestación, tenemos a los instrumentos de medición que generan símbolos que representan las propiedades de objetos o eventos, al telégrafo para transportar símbolos, el teléfono, la radio, la televisión y finalmente la computadora que manipula símbolos de manera lógica.
Finalmente, Ackoff cree que el pensamiento sistémico puede ayudar a entender qué está pasando en el mundo actualmente. Sin embargo, también piensa que estas ideas siempre tienen más cabida en el mundo del “management” que en el mundo académico. Como sea que esto suceda, lo interesante es que nos encontramos en un período de transición donde los antiguos paradigmas se están rompiendo y nuevas formas de entender el mundo están emergiendo para resolver los dilemas que los modelos actuales no pueden responder.
Tomado de: Ackoff’s Best. His Classic Writings on Management.
Chapter 1: Our Changing Concept of the World. Año 1981



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