Me tomo la libertad de transcribir el contenido de la columna Pico Tv, que escribe un periodista que oculta su identidad bajo el seudónimo de El Buho. Esta columna sale publicada en el diario Trome, en la última página, y el ínterés de publicarlo en este medio es debido a que los días 6 y 7 del presente habla sobre el tema de las universidades y su actual mercantilización de la educación, especialmente en las privadas:
Universidades bamba
Por: El Búho
Hace años, este Búho terminó la universidad. En la decana de América, San Marcos. En mis tiempos había muy pocas universidades en Lima. Cuando acabé el colegio, al final de los setenta, ya tenía en claro que San Marcos iba a ser mi alma mater. Vivía en la Unidad Vecinal Mirones, a veinte cuadras de la ‘U’, y este era mi gran patio de juegos con mi mancha. Allí, de chibolos, montábamos bicicleta, paseábamos en ‘coche de rodajes’ y subíamos a la huaca que, en ese tiempo, lo juro, todavía exhibía momias, huesos, telares y vasijas incas rotas. Pero lo que más me alucinaba de la ‘Ciudad universitaria’ eran sus murales pintados con las imágenes del Che, Marx, Lenin, Mao, Engels y Stalin. Yo, de sapo, preguntaba por los que no conocía y los universitarios me enseñaban: ‘ese es Engels, ese es Marx’ y así. También veía las marchas bulliciosas. Desde chibolo decidí que allí iba a estudiar. Pese a que también cruzábamos las chacras de Pando, por la Universidad Católica –que en ese tiempo no tenía muros– para irnos a ‘zampar’ al Parque de las Leyendas. Después estaban la Universidad de Lima, para los pudientes, la Garcilaso (le decían la ‘facilaso’, ya se imaginan por qué), la San Martín de Porres (le decían ‘el arca de Noé’, ya saben…), la UNI, para cerebritos y rabanitos. La Agraria, lejana. La Ricardo Palma, con el prestigio de su Facultad de Arquitectura y la fama de su programa de Traducción, donde estaban las chicas más lindas. La del Pacífico, la Cayetano, prestigiosa en medicina y la Villarreal, vinculada al Partido Aprista. Y paro de contar.
Hoy veo universidades para todos los gustos, bolsillos, algunas hasta con nombres que dan risa. Han aumentado en más de una decena, pero me pregunto: ¿en verdad imparten ‘educación superior’? Para qué se engaña a los muchachos que, como si fueran un rebaño, terminan con un cartón que no les sirve de nada porque las profesiones llamadas liberales –abogados, profesores– están saturadas. Igual los contadores, administradores o economistas están sin chamba. ¿Quién autoriza de manera irresponsable que le den valor oficial con carácter de universidad a instituciones que no tienen ni locales? Algunas, solo unas chacras en un lugar a las afueras de Lima. Creo que se está prostituyendo el concepto de universidad. Los exámenes de ingreso son una farsa. Inclusive, en algunas, ni los toman. Para colmo, tienen licencia para enseñar ¡¡medicina!! ¿Qué clase de docentes pueden trabajar allí? Apago el televisor.
Universidades bamba (II)
Por: El Búho
Este Búho recordaba sus épocas en las que ingresó a la universidad a fines de los 70. Los centros de estudios superiores se contaban con los dedos de la mano. De las nacionales: San Marcos, UNI, Agraria, Villarreal y la Técnica del Callao, mientras que de las particulares: la ‘U’ de Lima, Católica, San Martín, Garcilaso, Ricardo Palma y paro de contar. Desde 1980 han pasado 29 años, pero en la actualidad ¡¡hay más de veinte!! Algunas con todas las de la ley, como la UPC o la San Ignacio de Loyola, pero otras son un insulto a lo que encarna su verdadero significado. A través de la historia, la universidad es sinónimo de inteligencia y sabiduría, nunca se vio como un negocio.
Por ejemplo, uno de los claustros más antiguos y prestigiosos del planeta, la Universidad de Salamanca, fundada en 1255 por el rey Alfonso IX, tiene una anécdota aleccionadora: el hijo del rey fue separado, porque era un joven muy limitado intelectualmente. El rey, en persona, se acercó al recinto y ‘cuadró’ al rector por la injuria de separar a su engreído. El rector pronunció unas palabras que quedaron en la historia: ‘mi señor, lo que natura no da, Salamanca no presta’, dándole a entender que por más hijo del rey que fuese, ese joven era un inepto para el conocimiento. Eso es lo que yo veo en tantas universidades que todavía se vanaglorian de tener en sus aulas a bataclanas o periodistas mermeleros como profesores. ¿Qué clase de educación científica y moral le pueden dar a sus alumnos? Repito, el concepto de universidad está reñido con la cuestión monetaria. Algo que se ha perdido hoy en día, donde hay decenas de centros de ‘estudios’ que solo les interesa cobrar altas mensualidades y otorgar un ‘cartón’ que, al final, no les servirá de nada a los alumnos.
Muchas de estas ‘universidades’ son negocios donde están metidos políticos siniestros que, gracias a sus influencias, lograron que tengan ‘valor oficial’. Por ejemplo también, en la universidad controlada por los apristas, sus autoridades hacían ingresar a la facultad de medicina a hijos, sobrinos, ahijados u otros que se ‘matriculaban’ con un buen billete. ¿Usted se atendería con esos médicos? Este Búho, en estos casos, tiene que repetir: ‘todo tiempo pasado fue mejor’. Apago el televisor.
Demás está decir que suscribo en gran medida lo expresado por el articulista.
Fuentes originales:
http://www.trome.com/tonline/Html/2009–03-06/ontrpicotv0984116.html
http://www.trome.com/tonline/Html/2009–03-07/ontrpicotv0984310.html





#1 por Lindabombon6 - noviembre 9th, 2010 a las 15:31
hola y qué fué de la uladech de chimbote ?
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